
Es verdaderamente violento, perturbador y muy estremecedor imaginar unos segundos que esta fue la última imagen que vieron 32 jóvenes universitarios antes de morir asesinados por este compañero. Fuerte, injusto y extremadamente doloroso.
Dudé mucho en publicarla en mi Blog, pues tan sólo unos reglones más abajo se encuentra un homenaje a Juan Pablo II con hermosas imágenes de su persona. Sin embargo, creo vivamente que no se puede omitir, es necesario para tomar conciencia social y política.
Portadas mundiales, miles de blogs, cientos de miles de comentarios sobre la mayor matanza universitaria, realizada por una sola persona, en la Historia de los Estados Unidos y sin embargo, poco o nada se ha dicho sobre algunas de las ultimas palabras que este joven surcoreano dejo antes de proceder tan macabramente. Lo más polémico que se ha escrito en algunos valientes diarios ha sido la condena a la venta de armas en el País del Norte, una inmoralidad que no será motivo de estas líneas, en la cual no me detendré, y sobre la cual sólo diré que considero una vergüenza ampararla bajo las libertades que la Constitución Norteamericana asegura.
Pero sí quisiera detenerme en parte del mensaje de este joven, pues es muy fácil venir hoy a crucificarlo estando muerto, a maldecirlo, en fin, centrar toda la furia en las imágenes de este joven, he llegado a escuchar en estos días, incluso frases como esta “hay que tener cuidado ahora con los chinos”…
Pareciera que no importase nada el hecho que estaba enfermo, necesitaba ayuda y nadie lo escuchó. Lo único que han transcrito los diarios es la frase “Ustedes me obligaron a hacerlo” y reiteran decenas de veces las citas de resentimiento social frente a algunos de sus compañeros. Lo anterior en nada ayuda y genera aún más dolor entre los familiares de las víctimas.
Que el hombre estaba enfermo, de acuerdo, que hoy es asesino, nadie lo niega, pero que esto se pudo haber evitado no cabe absolutamente ninguna duda. Y no me refiero al hecho que haya estado deambulando dos horas después de haber asesinado a dos jóvenes, no, esa es una negligencia policíaca atroz que me imagino será sancionada, lo que postulo, es que no cabe duda que de haber escuchado y atendido a este joven a tiempo ¡ninguna! Vida se hubiese lamentado, ni una sola…
Impactante es leer: “Ustedes tenían cien millones de millones de oportunidades y medios para evitar lo de hoy” … ¿y saben que?, con la máxima responsabilidad creo que aquello no es tan desquiciado ni ajeno a la realidad, yo al igual que este hoy asesino, pero hasta hace unos días sólo joven universitario en busca de ayuda, creo que si tenemos, todos nosotros, más aun los gobiernos poderosos, cien millones de oportunidades y medios para haber evitado tal matanza. Pero lo que sin duda alguna más me afecto leer de su declaración, es cuando escribe “Ustedes han devastado mi corazón, violado mi alma y quemado mi conciencia”, les ruego la lean una vez más… yo pregunto: un simple “desquiciado” ¿utiliza con tanta precisión aquellos verbos tan humanamente desgarradores?.. Sin duda alguna sólo una persona con especial sensibilidad social, puede escribir y denunciar con tanta propiedad la devastación de su corazón, la violación de su alma y la quema de su conciencia…
Amigos y amigas, 32 jóvenes inocentes fueron víctimas de la desatada violencia de Cho Seung Hui, pero también creo que Cho Seung Hui fue victima de la cruel violencia de nuestra Sociedad, en especial, la del país en el cuál residía… al final de sus notas escribe: “La decisión fue de ustedes, ahora tienen las manos manchadas de sangre y nunca podrán lavárselas”… frente a estas declaraciones hay dos opciones, decir simplemente “Pobre loco” o bien reflexionar tan sólo un poco sobre el trasfondo de su mensaje, declarado “incoherente y perturbador” por la prensa universal. Yo tengo clarísimo cuál fue la opción del Presidente de los Estados Unidos como la del Presidente de la Universidad Politécnica de Virginia, pero no podría concebir tal respuesta de ningún democratacristiano.
El Mensaje es claro, ¡hay tanto que depende de nosotros! es de nuestra esencia ayudar al prójimo, que no esta afuera sino incluso muchas veces está a nuestro lado, y no me refiero sólo al vecino, compañero o amigo; muchos de nosotros tenemos hermanos, mayores o menores, a quienes vemos todos los días, y que sin embargo, no siempre conocemos sus gustos, aficiones ni sabemos si compartimos o no juicios fundamentales y trascendentales para la vida, más aún en nuestros tiempos. Abogo que nuestras comunidades sean espacios de sana convivencia, en donde todos sean considerados y respetados en su esencial dimensión de persona…
Duelo Universitario, sin duda, pero no sólo por las “32 victimas universitarias” de Cho Seung Hui, sino por las “33 victimas universitarias” de las atrocidades del mundo de hoy, que es el nuestro.
Dudé mucho en publicarla en mi Blog, pues tan sólo unos reglones más abajo se encuentra un homenaje a Juan Pablo II con hermosas imágenes de su persona. Sin embargo, creo vivamente que no se puede omitir, es necesario para tomar conciencia social y política.
Portadas mundiales, miles de blogs, cientos de miles de comentarios sobre la mayor matanza universitaria, realizada por una sola persona, en la Historia de los Estados Unidos y sin embargo, poco o nada se ha dicho sobre algunas de las ultimas palabras que este joven surcoreano dejo antes de proceder tan macabramente. Lo más polémico que se ha escrito en algunos valientes diarios ha sido la condena a la venta de armas en el País del Norte, una inmoralidad que no será motivo de estas líneas, en la cual no me detendré, y sobre la cual sólo diré que considero una vergüenza ampararla bajo las libertades que la Constitución Norteamericana asegura.
Pero sí quisiera detenerme en parte del mensaje de este joven, pues es muy fácil venir hoy a crucificarlo estando muerto, a maldecirlo, en fin, centrar toda la furia en las imágenes de este joven, he llegado a escuchar en estos días, incluso frases como esta “hay que tener cuidado ahora con los chinos”…
Pareciera que no importase nada el hecho que estaba enfermo, necesitaba ayuda y nadie lo escuchó. Lo único que han transcrito los diarios es la frase “Ustedes me obligaron a hacerlo” y reiteran decenas de veces las citas de resentimiento social frente a algunos de sus compañeros. Lo anterior en nada ayuda y genera aún más dolor entre los familiares de las víctimas.
Que el hombre estaba enfermo, de acuerdo, que hoy es asesino, nadie lo niega, pero que esto se pudo haber evitado no cabe absolutamente ninguna duda. Y no me refiero al hecho que haya estado deambulando dos horas después de haber asesinado a dos jóvenes, no, esa es una negligencia policíaca atroz que me imagino será sancionada, lo que postulo, es que no cabe duda que de haber escuchado y atendido a este joven a tiempo ¡ninguna! Vida se hubiese lamentado, ni una sola…
Impactante es leer: “Ustedes tenían cien millones de millones de oportunidades y medios para evitar lo de hoy” … ¿y saben que?, con la máxima responsabilidad creo que aquello no es tan desquiciado ni ajeno a la realidad, yo al igual que este hoy asesino, pero hasta hace unos días sólo joven universitario en busca de ayuda, creo que si tenemos, todos nosotros, más aun los gobiernos poderosos, cien millones de oportunidades y medios para haber evitado tal matanza. Pero lo que sin duda alguna más me afecto leer de su declaración, es cuando escribe “Ustedes han devastado mi corazón, violado mi alma y quemado mi conciencia”, les ruego la lean una vez más… yo pregunto: un simple “desquiciado” ¿utiliza con tanta precisión aquellos verbos tan humanamente desgarradores?.. Sin duda alguna sólo una persona con especial sensibilidad social, puede escribir y denunciar con tanta propiedad la devastación de su corazón, la violación de su alma y la quema de su conciencia…
Amigos y amigas, 32 jóvenes inocentes fueron víctimas de la desatada violencia de Cho Seung Hui, pero también creo que Cho Seung Hui fue victima de la cruel violencia de nuestra Sociedad, en especial, la del país en el cuál residía… al final de sus notas escribe: “La decisión fue de ustedes, ahora tienen las manos manchadas de sangre y nunca podrán lavárselas”… frente a estas declaraciones hay dos opciones, decir simplemente “Pobre loco” o bien reflexionar tan sólo un poco sobre el trasfondo de su mensaje, declarado “incoherente y perturbador” por la prensa universal. Yo tengo clarísimo cuál fue la opción del Presidente de los Estados Unidos como la del Presidente de la Universidad Politécnica de Virginia, pero no podría concebir tal respuesta de ningún democratacristiano.
El Mensaje es claro, ¡hay tanto que depende de nosotros! es de nuestra esencia ayudar al prójimo, que no esta afuera sino incluso muchas veces está a nuestro lado, y no me refiero sólo al vecino, compañero o amigo; muchos de nosotros tenemos hermanos, mayores o menores, a quienes vemos todos los días, y que sin embargo, no siempre conocemos sus gustos, aficiones ni sabemos si compartimos o no juicios fundamentales y trascendentales para la vida, más aún en nuestros tiempos. Abogo que nuestras comunidades sean espacios de sana convivencia, en donde todos sean considerados y respetados en su esencial dimensión de persona…
Duelo Universitario, sin duda, pero no sólo por las “32 victimas universitarias” de Cho Seung Hui, sino por las “33 victimas universitarias” de las atrocidades del mundo de hoy, que es el nuestro.
V?nculo

2 comentarios:
AMOR es la clave!
Querido Sebastian:
¡Que duro y real!.
Gracias por hacernos reflexionar!.
Un abrazo!
Soledad Alvear
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